Venta De Propiedades En Miami Y Las Inspecciones

¿Sabías que según un reporte establecido en 2015, Miami se ubica en el puesto número 6 a nivel mundial de las ciudades más importante para personas de alto poder adquisitivo?  Realizar inversiones en los Estados Unidos, específicamente en Miami, es una actividad que sin duda vale la pena, pero requiere hacerse minuciosamente. Si tu propósito es vender una propiedad, hay ciertos aspectos (como es el caso de las inspecciones inmobiliarias) que debes conocer antes.

Muchas veces, la alegría de comprar una propiedad nueva o las ansias de vender la propiedad que poseemos, ocasiona dejar pasar uno de los procedimientos más importantes a la hora de la venta de una propiedad: la inspección inmobiliaria.

¿Qué tan necesaria es la inspección inmobiliaria?

En términos generales, se le recomienda al comprador de la propiedad realizar la inspección inmobiliaria, sin importar la edad o extensiones de la misma. Un error común es suponer que no es necesaria una inspección puesto que es una construcción reciente.

Como posible dueño, es fundamental que estés al tanto de las condiciones de los elementos que componen tu inversión. Si se trata de una propiedad más antigua, a la que se le han realizado variaciones, complementos adicionales, modificaciones estructurales, de plomería o eléctricos, es esencial saber si tales variaciones se ejecutaron con permisos municipales o si atravesaron una inspección. Ya que, en caso de que no sea así, el nuevo propietario será quien asuma los cargos; por ejemplo, la alcaldía puede solicitar ver si ciertas modificaciones fueron realizadas con los permisos necesarios, o hasta derrumbar las paredes para analizar el cableado, inclusive.

Al mismo tiempo, si interpretas el papel de vendedor en la negociación, es vital tener en consideración la relevancia que representan las inspecciones inmobiliarias. Esto se debe a que la transacción dependerá del resultado que arroje tal inspección.

Así pues, tras haber sido recibido el reporte de la inspección, cortesía del comprador, este último va a elegir (en el período acordado en un contrato), si optará por proseguir, suspender o dialogar en cuanto a  la transacción.

Aspectos a evaluar durante la inspección inmobiliaria

Antes que nada, es importante conocer ciertos datos que serán útiles respecto a la inspección inmobiliaria para la venta de una propiedad. Así pues, sin ir más lejos, en la ciudad de Miami existe establecida una cláusula en la cual se señala el período en el que el comprador tendrá la oportunidad de hacer tal inspección y llevar a cabo su elección. Por lo general, el período varía entre 5 a 15 días, siendo en sí la duración de la inspección, de 3 a 5 horas, dependiendo de la magnitud, el estado de la propiedad y de lo que el encargado de realizar la inspección halle en el lugar. Asimismo, es fundamental que el vendedor previamente aliste la propiedad, con el propósito de obtener el mejor resultado posible. El inspector certificado será el encargado de estudiar los siguientes aspectos:

  • Estructura: se refiere específicamente a los cimientos y marco de la propiedad.
  • Interiores: es necesario verificar la existencia de fugas en las tuberías, deterioro por animales, por humedad o defectos de construcción.
  • Exteriores: está relacionado a la condición de las aceras, ventanas, puertas y escalones.
  • Fontanería o plomería: se requiere revisar el suministro de agua y desagües, calentadores de agua, depósito de combustible y bomba de sumidero.
  • Calefacción: el sistema de calefacción debe incluir vías de ventilación así como chimeneas.
  • Ventilación: para impedir la pérdida de energía, es necesaria la ventilación y un aislamiento correcto. Pues, la humedad en exceso puede causar moho y daños por agua.
  • Electricidad: se tiene que chequear el cableado con el fin de que esté resguardado para añadir tanto cables como paneles de servicio, conectores, interruptores y fusibles.
  • Electrodomésticos y accesorios: es importante verificar que los aparatos y electrodomésticos sirvan correctamente así como la garantía que poseen. El interior de la propiedad y los artefactos de la cocina tienen que estar pulcros, sin rayones o fisuras.
  • Aire acondicionado: se trata del sistema de refrigeración de la propiedad, al igual que las fuentes de energía.
  • Techo: se debe tener en cuenta la antigüedad, estado o condición de las tejas, canales, sistema de desagüe y condiciones de la chimenea.

Por último, no está demás saber que existen aspectos que un inspector no podrá verificar, por ejemplo, cimientos y bases a profundidad. De hecho, solo se señalarán las deficiencias visibles.

En conclusión, se aconseja hacerse cargo de las reparaciones mínimas y mejoras que estén al alcance del vendedor para así poder eludir la anulación de la transacción.